DEPRESION

Los aspectos clínicos comunes a la depresión – ansiedad, irritabilidad, insomnio, sentimiento de incapacidad, inhibición conductual culpa, pesimismo…- varían en función del tipo de depresión y la intensidad.

Es importante diferenciar la Depresión de una tristeza normal, aunque la frontera a menudo es difícil de fijar. La tristeza es más proporcionada respecto a un desencadenante externo, su intensidad no es tan elevada, la duración es más breve y no tiene tanta repercusión en el día a día de la persona.

TRATAMIENTO

En muchas ocasiones el uso de benzodiazepinas y antidepresivos provoca que las alteraciones emocionales se cronifiquen

y se desarrollen otros trastornos, en los casos más graves.

Hay tratamientos psicológicos eficaces para enseñar a la persona a manejar sus emociones y disminuir o eliminar los síntomas o el malestar clínico asociado a los trastornos de ansiedad y depresiones:

1.-La terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo conductual tiene como uno de sus objetivos fundamentales la modificación del estilo cognitivo, aspecto característico de la depresión por dos motivos:

La depresión a menudo es provocada por pensamientos negativos.

Los pensamientos negativos forman parte de la clínica de la depresión.

Nuestro papel como terapeutas es activo, puesto que orientamos y aconsejamos al paciente, para conseguir que tenga un funcionamiento más adaptativo, ofreciéndole en todo momento apoyo emocional. Igualmente el paciente también tiene un papel muy activo.

2.-La terapia cognitivo conductual se lleva a cabo dentro de un contexto terapéutico dinámico, en el sentido de que tiene muy presente todo el funcionamiento emocional de la persona. La persona se hace más consciente de sus recursos emocionales, defensas, etc. y, a partir de esta conciencia, la orientamos en el desarrollo de un funcionamiento más adaptativo para mejorar la autoconfianza, la autoestima y la seguridad en sí misma.

3.- Si bien, en esencia, en el tratamiento de la depresión y del trastorno por ansiedad generalizada utilizamos como eje principal la Terapia Cognitivo Conductual y la Psicología Dinámica, tenemos en cuenta igualmente las aportaciones de la Terapia Interpersonal. Ésta se centra en las relaciones interpersonales actuales, así como en el contexto social inmediato del paciente.

4.- Psicología Humanista, esta psicología prioriza la experiencia humana, los valores y las actitudes, entendidos en el marco del crecimiento y desarrollo del ser humano en toda su totalidad. Dentro de la corriente humanista, encontramos la terapia Gestáltica, y de ésta tomamos la siguiente orientación: en la situación terapéutica nos centramos en el aquí y ahora, hablando del pasado sólo en aquellas ocasiones en las que es necesario para entender sentimientos, pensamientos o conductas presentes.

En el desarrollo de las sesiones se integran los aspectos básicos de las diferentes corrientes terapéuticas, para conseguir un resultado más eficaz.

Todo ello en un clima de cercanía y comprensión empática, dónde se prioriza la aceptación, el cuidado y el aprecio de la persona, sin juzgarla.

DURACIÓN

Dependiendo del tipo de depresión, de su intensidad y cronicidad hay una mejoría considerable a los 2-3 meses.

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